Libros, relatos, recuerdos e imágenes revolotean por mi cabeza.
Carcajadas, sonrisas, abrazos, lágrimas… me hacen ver como he cambiado.
Se que nada culmina sino que recién empieza,
son los susurros de mi mente que me indican que esto no ha terminado...
Se que nada culmina sino que recién empieza,
son los susurros de mi mente que me indican que esto no ha terminado...
“Te quiero con toda mi alma” dije una vez
y sin alma desde entonces me he quedado.
Desaparecí, como un ente volátil, ¿no lo ves?
Me oculté, pues tú ya me habías quebrantado.
Te necesité y tú no estabas, seguro no lo recuerdas.
Te buscaba y llamándote puede que rompiera mis cuerdas.
Ya no cantaba, no soñaba, no reía…
En un segundo habías acabado con toda mi alegría.
Ya no cantaba, no soñaba, no reía…
En un segundo habías acabado con toda mi alegría.
Escribía día a día, esperando que así me leyeras
pero creo que aun así, puede que no me sintieras.
De esa forma, cada vez me queda menos que contar
sin darme cuenta creo que me dispuse a olvidar.
De esa forma, cada vez me queda menos que contar
sin darme cuenta creo que me dispuse a olvidar.
Libros, relatos, recuerdos e imágenes se han borrado de mi cabeza.
Sombras de carcajadas, sonrisas, abrazos, lágrimas… me hacen ver que no he cambiado.
Se que ya ha culminado, nada empieza…
Los susurros de mi ser me indican que todo ha acabado.
Sombras de carcajadas, sonrisas, abrazos, lágrimas… me hacen ver que no he cambiado.
Se que ya ha culminado, nada empieza…
Los susurros de mi ser me indican que todo ha acabado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario